Desde la semana pasada, antes de que se fuera mi querido-odiado amigo Chucho, ya tenía la playera con nuestra fotografía y una frase, por lo que dos días antes de su partida a Alemania, se la entregué comentándole que era un pequeño detalle para molestarlo y para que se sintiera acompañado en esos días de soledad.
De tal modo, cuando Chucho vio la playera le generó mucha ternura, comentando que era un lindo detalle, por lo que lo amenacé diciéndole que debía usarla y mandarme aunque sea una foto.
Cabe mencionar que ya ha pasado una semana desde que se fue, pero aún no me envía ninguna foto, sólo me envía sus chismes aventureros con excusa de que no ha podido usar la playera porque hace mucho frío, diciendo que el "chiste es lucirla, no apestarla", con lo que tiene mucha razón por primera vez. :)
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