El día de ayer asistí a la fiesta de cumpleaños de mi mejor amiga, quien en vez de festejar el viernes, lo prefirió celebrar el sábado, puesto que así podríamos asistir más personas durante más tiempo.
Al llegar a la fiesta, me dí cuenta que habían sólo conocidos y amigos de la preparatoria, lo que me causó mucha emoción y me hizo recordar las viejas fiestas, debido a que siempre nos reuníamos en esa casa, es decir, la casa de la amiga de mi mejor amiga, debido a que su mamá es la persona más tranquila del mundo y no dice absolutamente nada de que se organice una fiesta en su casa.
Cabe mencionar que dichas fiestas no son las más tranquilas, pues siempre queda hecho un desastre, pero si son muy divertidas porque todos conviven con todos y podemos estar tan cómodos como si estuviéramos en nuestra propia casa. ¡Me gustan esas reuniones!
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